No son muchos los coches que te ofrezcan como equipamiento extra un servicio de champán, es más, que recuerde nunca ha sucedido. Pero la idea del champán suena menos descabellada si se piensa para un Rolls-Royce Phantom Drophead Coupé, fabricado pura y exclusivamente como unidad exclusiva para el Pebble Beach Concours d’Elegance, que tuvo lugar hace casi 15 días en California y donde se dieron a la cita los coches más modernos y elegantes con equipamientos y motores para volverse loco.

Si te gusta el coche y beber champán burbujeante, sabe que tu cuenta bancaria debe ser muy abultada para hacerte de un coche como estos que cuesta medio millón de euros. Seguro será la delicia de un día de campo al aire libre para millonarios británicos que los saldrán a lucir por la campiña. A cargar la canasta con los emparedados que la bebida viene junto al coche.
Como no cabía otra manera, los acabados de este Rolls-Royce Phantom Drophead Coupé Pebble Beach 60th Anniversary Special Edition, que celebra los 60 años del concursos más prestigioso mundialmente de elegancia automotriz, son de más que lujo. Su precio no trascendió, lo que se supo es que halló comprador a los pocos minutos de su presentación. Y no era para menos. ¿El orgullo británico habrá quedado en manos británicas o no habrá salido de California? Tampoco trascendió el nombre del comprador.