Antiguamente el Audi S8 montaba un impresionante bloque V10 que venía del Lamborghini Gallardo, con sistema de inyección directa. Este mismo motor se encontraba en el RS6, cuando fue testeado más de uno quedo sin palabras para describir lo que fue esa experiencia frente al volante de semejante bestia de propulsor.Pero las normas anti contaminación Euro V hacen que estos motores hoy no pasen las duras pruebas de emisiones de CO2. Por eso el nuevo S8 se trae un V8 biturbo con 520 caballos de potencia asociado a una caja de velocidades de ocho marchas automáticas repartida entre las cuatro ruedas motrices.
No tomeis en cuenta mucho la foto ya que necesitan experimentar verlo en vivo si quieren tener la idea más radical posible, pero si quieren que su cabeza vuele del todo esperen que haya algún test drive, siéntense en la butaca y apreten el acelerador.
