Trás haber disuelto su vinculo con Ford, Al-Attiyah casi firma definitivamente con Volkswagen. La unión entre el árabe y los alemanes termino en divorcio repentino e inesperado por no poder correr el Dakar con un Race Touareg. El príncipe Nasser se quedó tranquilísimo porque sabía que le lloverían patrocinadores a roletes que le ofrecerían una butaca oficial para 2012.Y fue así nomás ya que el piloto árabe ha conseguido firmar para Citroën y conducirá un DS3 WRC "oficial", uno de los tres que se encontrarán en pista disputando el campeonato del mundo de Rally el año que ya se acerca.

En el mundo del Rally dudan acerca de si Al-Attiyah es un conductor idóneo para formar parte de la máxima categoría, no creo verlo subir muy seguido a los podios junto a Loeb, pero seguro que su dinero le viene muy bien y le da solidez a las cuentas de Citroën Racing.
