Se cumplió un año el pasado 20 de octubre desde que el Grupo PSA y BMW anunciaron un acuerdo de colaboración para el desarrollo de sistemas de propulsión de tecnología híbrida. Las dos constructoras anunciaron públicamente que ampliarán el trato para empezar a investigar sobre la fabricación de automóviles con tren motriz eléctrico completamente. La nueva sociedad empresarial se llama BMW Peugeot Citroën Electrification.El principal objetivo de la unión de empresas es desarrollar y fabricar componentes para los motores y transmisiones de los futuros modelos híbridos y eléctricos que producirán las tres marcas. La fusión galo/germana aclaró que no solo utilizará los progresos tecnológicos para sus propios modelos, sino que pondrá a disposición de terceros dichos adelantos técnicos y elementos de forma eventual. En el año 2015 será utilizado por primera vez en un modelo de producción un propulsor creado en conjunto por los dos grupos.
De forma conjunta BMW y PSA invirtieron hasta 100 millones de euros que se destinarán para la construcción de un centro técnico de investigación en Múnich, Alemania a tales efectos, y una planta de producción de los propulsores en la ciudad de Mulhouse, en la Alsacia francesa. Toda esta movida de inversión millonaria para dos los nuevos centros de investigación y producción, traería 650 nuevos puestos de trabajo. BMW Peugeot Citroën Electrification fabricará desde el motor a las baterías.
